Tipos de cerraduras homologadas

Si quiere añadir seguridad a su casa, y cree que todas las cerraduras funcionan de la misma manera, es interesante que lea este artículo para tener algunas nociones básicas sobre el tema.

En caso de duda frente al tipo de cerradura a elegir para aplicar seguridad y confort a su hogar, nada mejor que dejarse orientar por un profesional en Madrid.

EL LENGUAJE DE LAS CERRADURAS

Si a la hora de conocer detalles acerca de la cerradura de seguridad que va a adquirir para su casa, no dispone a mano de un profesional de la cerrajería como nosotros, le daremos algunos datos que le ayudarán a elegir cerradura.

Cuando aparezca el logotipo A2P, quiere decir que se trata de una marca que ha recibido el reconocimiento oficial, por parte del Centro Nacional de Prevención y Protección de Francia.

Este distintivo asegura que la cerradura ha sido sometida a diversas pruebas de resistencia, que habrán sido clasificadas con estrellas, donde poseer el máximo, tres, querrá decir que esa cerradura alcanza un nivel máximo de resistencia a la fractura.

Por otro lado, existe la marca N en las cerraduras simples, que indican calidad acorde a las normas UNE, las cuales habrán superado los ensayos y requisitos necesarios de la norma vigente.

Por último, las siglas CE, obligatorias par todos los productos fabricados bajo los estándares de las normas armonizadas sobre dispositivos antipánico, con código EN1125, o de Emergencia, con código EN179. Esta marca no puede faltar si la puerta queda instalada en salidas de seguridad de los recintos.

TIPOS DE CERRADURAS FUNCIONALES

Existen multitud de tipos de cerraduras, las cuales se adaptarán a las necesidades de cada puerta o cliente, de la forma más aconsejable por los expertos en cerrajería 24 horas como nosotros en Madrid.

La cerradura tubular, con sistema monobloc, permite que el picaporte y la cerradura estén en el mismo mecanismo, de forma que un botón hace que la puerta se cierre desde el interior, y posee un orificio para la llave en ambos lados.

En sitios públicos es la cerradura más utilizada, así como en baños de casas o en habitaciones que precisan de cierre interno.

Embutidas o empotradas. Se instalan en el lado estrecho de la puerta. Es el sistema más usado en las viviendas y se usan en puertas exteriores acorazadas tanto si son de carpintería de madera como metálica. Se abren con una manilla colocada en el interior que retrae el pestillo al girar. Qeuda bloqueada aunque no se cierre con llave, pero la hoja puede debilitarse al hacer el hueco para su instalación. Precio. Entre 12 y 75 euros.

Sobrepuestas. Si encontramos una puerta de menos de 4 cm de grosor, se suele instalar una cerradura sobrepuesta. Suele hacerse en las puertas exteriores y se fija por el interior, donde se encuentra el tirador para abrir. No debilita la hoya, pero es más fácil de forzar que otros modelos. Simplemente hay que quitar la cerradura, sin tocar marco o puerta y ya queda abierta. Precio: A partir de 15 euros.

Cerraduras de seguridad. Hay de dos tipos: de embutir o sobreponer. Se colocan con más o menos anclajes según las necesidades de protección. Suelen incorporar sistemas antiganzúa. Son las más habituales en puertas blindadas o dobles. Muy prácticas en el hogar. Se pueden comprar a partir de 50 euros.

Cilíndricas. Usadas sobretodo en exteriores, incorporan un cilindro bombín (donde se introduce la llave) de pera o perfil europeo. Son las más frecuentes en las viviendas, pero también se instalan en comercios y oficinas, que exijan mayor seguridad. Su precio ronda los 100 euros.

Multipunto. Más seguras gracias a los puntos de anclaje (de 3 a 5), en puertas macizas o blindadas. Los puntos pueden colocarse en el lateral o en la parte superior/inferior de la puerta. Con los puntos de anclaje conseguimos dejarla fijada en el marco, para dificultar la entrada de ladroenes, pero olvidamos las llaves y hay que llamar a un cerrajero, puede sarlir caro. Estas cerraduras son un poco más caras, 120 euros.

De borjas. En la actualidad tienden a desaparecer, porque son más fáciles de abrir con una ganzúa (aunque cueste abrirlas con otros sistemas), y son complicadas de duplicar. Su precio oscila entre 50 y 200 euros.

Electrónica o digital. Son las cerraduras más modernas ya que se abren y bloquean mediante códigos, tarjetas o la huella digital de los usuarios. Suelen utilizarse en hoteles y edificios con medidas especiales de seguridad, aunque también pueden programarse para su uso doméstico. Su precio oscila entre los 280 y 1.100 euros.