Historias de un cerrajero – Parte 2

Unas de las historias mas tristes fue por el Centro Comercial  “Plenilunio”, al abrir nos encontramos con un chaval de unos 35 años ahorcado. Habia discutido con la mujer, la cual estaba presente. Sufria de depresiones, no se que se le pasaría por la cabeza para quitarse la vida por una mujer, con 35 años, en la flor de la vida. La mujer estaba totalmente desconsolada……….

Otro día un señor mayor de unos 70 años, iba por el “Vicente Calderon” me dice que no le entra la llave en la cerradura. Procedo a comprobar si estaban las vueltas echadas y cual fue mi sorpresa, que salió  una mujer recriminandome que que estaba haciendo en la puerta de su casa. Me quedé blanco, resulta que el hombre estaba senil y se había confundido de piso, era del piso de arriba. Menos mal que la mujer conocía al hombre y le llevó hasta su puerta.

En otra ocasión un hombre de unos 65 años que venia de Extremadura y hacia unos meses que no sabia nada de su hermana. Nos acercamos a la puerta y al llamar percibí el mismo olor a putrefaccion que hay en las casas de los que tienen el sindrome de diógenes. Juntos llamamos a la policia y me aparte un poco para informarles de mi sospecha de que no estaba con vida. Esperamos a la policia y al abrir estaba justo detras de la puerta sin vida. Por lo que me comentaron los policias, llevava al menos dos meses muerta.

Por no hablar de los que se piensan que somos tontos. Me refiero a los ocupas,  nos llaman diciéndonos que han perdido las llaves y les informamos que para descerrajar hay que avisar a la policia. Les cambia la cara y se las buscan para que no llamemos. Lo que no saben ellos es que en todos los avisos que sospechamos algo llamamos a la policia a notificar lo sucedido, facilitando numeros telefónicos  descripción de los individuos, etc.