Deberes y derechos del cerrajero profesional

Existen unas recomendaciones básicas que asegurándose de que se cumplan, y teniendo en cuenta tanto al mismo profesional en cerrajería como al cliente, serán motivo de satisfacción final, sin que su cumplimiento produzca grandes esfuerzos ni inconvenientes máximos.
Con esto, nos referimos a los mínimos derechos y deberes que ambas partes deben cumplir en todo momento, para que la relación establecida entre ellos sea llevadera y siempre con vistas a la mayor profesionalidad posible.

Desde la Unión de Cerrajeros de seguridad, también llamado UCEs, se hace conveniente sentirse motivado por unas indicaciones, que hacen posible el hecho de evitar errores, que posteriormente se podrían convertir en inconvenientes mucho más graves a la hora de resolverlos, y por eso, intentamos anticiparnos para explicar las situaciones idóneas en estos casos.

DEBERES DEL CERRAJERO EN SU PROFESION

En primer lugar, una vez que el cliente ha decidido contar con su cerrajero, debe exigir algunas actuaciones con el principal objetivo de aportar confianza y sinceridad en todo el proceso de reparación o instalación que vaya a gestionarse. Por esto, es muy importante, establecer una relación inicial con el cliente, en la que el cerrajero que se presenta en el domicilio del cliente, le ofrezca una hoja informativa sobre los precios de aquellas actualizaciones que vaya a realizar, a modo de resumen de todo aquello que forme parte de un trabajo de evolución o mejora de la cerrajería de su domicilio, al mismo tiempo, que incluya los gastos de desplazamiento en caso de haberlos.

También es imprescindible que el presupuesto inicial se someta a la firma del cliente, para que las condiciones de firma y aceptación del contrato queden perfectamente aceptadas por ambas partes.

Por otro lado, los datos que el profesional cerrajero solicitará del cliente serán los estrictamente necesarios para proceder a la reparación, instalación o cambio de la cerradura o material que haya que modificar, sin que en ningún momento se impliquen situaciones que hagan inestable la relación cliente-profesional.

Es importante recordar que el periodo de validez de la garantía es de tres meses, y tendrá vigencia, en caso de mal funcionamiento de lo instalado, siempre que no se haya manipulado o cambiado por personas ajenas a la operación inicial de cerrajería.

Una cosa realmente fundamental en este sentido está relacionada con la publicidad que el sector de la cerrajería hace de sí mismo en situaciones que den pie a esa oportunidad, las cuales deben ser en todo momento leales, y no caer en el juego de engañar, malinterpretar y aportar informaciones falsas sobre otros compañeros de profesión de la competencia.

Por último, y no por ello menos importante, en caso de ofertas en productos o servicios, deberá aparecer el precio que el cliente tendrá que pagar, aunque también parezca el descuento que se haga y la cifra inicial, pero tiene que mantenerse en continua visualización el precio final que el consumidor va a pagar por ese producto o servicio, de esa forma, se evitan malentendidos respecto a la cantidad definitiva del producto o servicio.

DERECHOS DEL CERRAJERO EN SU PROFESION

Al considerar los derechos de un profesional del sector de la cerrajería, lo primero en lo que se piensa, es en la cantidad de veces que tendrá que comunicarse con personas que opinen de él cosas poco agradables, por la propia fama que desde tiempo atrás muchos cerrajeros mal avenidos se han encargado de depositar en el mercado. Por este simple motivo, conviene dejar claro que un cerrajero no es más que cualquier ciudadano madrileño con conocimientos de cerrajería, y que en principio, la marca por la que trabaja en este caso, se encuentra limpia de malas prácticas o experiencias, por lo que un empleado nuestro, se mostrará siempre en un canal neutro, para de esa manera alcanzar la confianza necesaria de su cliente.

Los derechos de los cerrajeros tratan de ajustarse en todo momento, a sus propios deberes, y por supuesto a las necesidades de los clientes. De esta forma, es posible que exista sintonía en todos los sentidos a la hora de conseguir los objetivos propuestos desde el principio.

EQUILIBRIO NATURAL ENTRE CONSUMIDOR Y PROFESIONAL EN CERRAJERIA

El consumidor por su parte, deberá involucrarse de una forma sincera y expuesta a la correcta evolución de los datos actualizados y con la suficiente veracidad, como para que la relación que se establezca entre profesional y cliente, sea realmente válida. En este mismo sentido, podemos afirmar que si existe cualquier tipo de avería que debiera ser reparada durante el tiempo de validez de la garantía, y sin que el trabajo haya sido manipulado, como ya se ha comentado anteriormente, el cliente tiene derechos a que sea revisado y de nuevo reparada.

Esta es una de las formas más eficaces para que entre el especialista cerrajero y el cliente con la necesidad concreta, exista comunicación fluida, y en el momento oportuno, exista entendimiento que haga útil esa relación inicial que se haya establecido.

Siempre hay que tener en cuenta que los cerrajeros son profesionales de una profesión que a día de hoy se encuentra muy mal posicionada, y que por mucho que hagamos para recuperar posiciones, y en la mayoría de los casos, lo consigamos, el trabajo que lleva esa acción detrás es ímprobo, y muchas veces, se encuentra poco reconocido por la clientela, que por el contrario, tarda mucho en confiar en la profesión, una vez que ha tenido una mala experiencia.

Cuando se alcanza un equilibrio que nace solo de la relación entre el cliente y el cerrajero, es cuando se puede afirmar que existe predisposición, confianza y eficacia en todas las acciones que se emprendan a partir de ese punto.